LA SANTA COMPAÑA

 La Santa Compaña es una de las Leyendas más famosas y oscuras del folclore del noroeste de España, teniendo especial importancia en las zonas de Galicia, en Asturias que se la conoce más como la Guestia, en Zamora y León conocida como la Estadea y norte de Portugal más conocida como la Procesión das Almas, se dice que deriva de un mito muy antiguo de raíces Celtas que recorría el continente y se conocía como la Cacería Salvaje.



La Santa Compaña es una procesión de almas que vagan por los caminos a partir de la medianoche con la finalidad de anunciar una muerte próxima o reclamar el alma de alguien.

La procesión va encabezada por una persona viva que carga con una pesada cruz y un caldero de agua bendita, tras la figura del vivo, desfilan una procesión de almas espectrales en dos filas, encapuchados, portando unas velas (según la tradición, las velas son huesos).

El portador que encabeza la procesión, no recuerda nada durante el día, se despierta tirado en el monte o en un camino, su cuerpo no descansa y noche tras noche sale en procesión, su cuerpo se deteriora, el agotamiento lo va volviendo cada día más débil y delgado, su piel se torna pálida o amarillenta. Su única opción de liberarse de la maldición es si consigue entregar la pesada cruz que transporta durante la noche a otra persona que se encuentre en el camino. Si el otro mortal la acepta o no sabe protegerse (haciendo los símbolos de protección), el portador queda libre y el nuevo elegido entra instantáneamente en el trance, pasando a ocupar el primer lugar de la fila.

En algunas aldeas se cuenta que, si se descubre quién es el portador (por su palidez y extrema delgadez durante el día), se puede intentar una solución espiritual:

  • Repetir el Bautismo: Como la causa suele ser un error en el bautismo original (usar óleo de difuntos), algunos relatos sugieren que realizar un nuevo bautismo correctamente con los óleos de los vivos puede romper el vínculo con el mundo de los muertos.
  • Llegar al Cruceiro: Si el portador, en un momento de voluntad, logra subirse a los peldaños de un cruceiro (cruz de piedra en los caminos) antes de que la procesión lo alcance, el terreno sagrado podría protegerlo, aunque esto es muy difícil debido al trance.

Así que si vas caminando por la noche por los caminos de Galicia y notas un intenso olor a cera quemada de cirios, notas una ráfaga de aire gélido y escuchas el aullido de los lobos o el relinchar de los caballos, puede ser que te encuentres en uno de los caminos de ánimas. Para protegerse, se dice que podemos hacer uno de los siguientes símbolos de protección:

  • Dibujar el Círculo de Salomón: Dibujar un círculo en el suelo con una vara de olivo o con el pie y meterte dentro.
  • Cruzar los brazos y las piernas: Hacer gestos de bloqueo sagrado.
  • Haciendo la higa: Colocar el pulgar entre el índice y el corazón
  • La respuesta ritual: Cuando el portador te ofrezca la cruz, debes decir en voz alta: "Cruz ya tengo" o "Ya tengo quien me la lleve". Esto rompe el vínculo mágico del ofrecimiento.
Ver más en: La Santa Compaña

Comentarios